Sammy Marrero puede seguir cantando canciones de Raphy Leavitt

Sammy Marrero puede seguir cantando “Payaso”, “La Cuna Blanca”, “Jíbaro soy” y cualquier otra composición de Raphy Leavitt (1948-2015) cuantas veces quiera, pues no existe una prohibición para ello.

Una vez la canción es interpretada o programada públicamente, cualquier otra persona puede volver a cantarla, algo que están tratando de impedir los herederos del pianista con una demanda contra quien fue la voz icónica de los éxitos de Leavitt en la terminada orquesta La Selecta.

La viuda del músico, María Milagros Barreto Cabrera, y los hijos Sheila Marie y Rafael José Leavitt Cabrera, entablaron una demanda por cerca de $850,000 en reclamo de derechos de autor y daños contra Marrero, los músicos de su nueva orquesta y los municipios de Hormigueros, Utuado y Corozal, en un intento por detener que sigan interpretando la música de Leavitt.

No obstante, el abogado experto en derechos de autor, Roberto Sueiro, explicó esta mañana que no hay ninguna prohibición para que esa música sea reinterpretada en eventos públicos o privados. El único requisito, en el caso de los eventos públicos, es que los organizadores deben obtener una licencia de ejecución para cada espectáculo por parte de Ascap (American Society of Composers, Authors and Publishers), BMI y SEASAC, y para ello tienen un tiempo determinado, inclusive posterior a la celebración de la actividad.

“Una vez se publica la canción por primera ocasión, cualquier persona pudiera volver a reinterpretarla, inclusive regrabarla siempre y cuando respete la melodía original con la letra”, expuso el licenciado.

En el caso de querer regrabar alguna canción, cualquier intérprete “lo único que tiene que hacer es notificar (a Ascap) que la va a grabar y obtener la licencia compulsoria)”.

Sueiro, quien fue contratado por la firma originada por Edgar Nevárez y José Armando López Haddock –también incluidos en la demanda-, aún no ha tenido una conversación directa con el cantante porque todavía no ha sido emplazado.

“Creo que lo que hay detrás de esta demanda es que la sucesión quiere lucrarse de alguna forma de las presentaciones que haga Sammy Marrero con esta nueva agrupación, y eso habría que verlo dentro de los parámetros de lo razonable si los clientes míos estarían dispuestos a hacerlo, pero no están obligados a hacerlo”, puntualizó Sueiro.

Por Rosalina Marrero Rodríguez

Share Button

También te puede interesar