El último adiós a Don Quique Lucca

Así lo quiso y así lo están haciendo.

Los restos de don Enrique “Quique” Lucca Caraballo, fundador de La Sonora Ponceña, son velados en la que fue su casa en la calle Genuino, en Ponce, como lo pidió antes de morir.

Allí, fanáticos y familiares dan el último adiós al músico que falleció ayer, a los 103 años,  en el Hospital Damas de la Ciudad Señorial.

Aunque se desconocen más detalles sobre los arreglos fúnebres, se cree que en los próximos días el cuerpo pueda ser llevado a la funeraria Jackie Oliver en Ponce para darle más acceso al pueblo y a los fanáticos que deseen despedirse del músico.

También se espera que el veterano  director  y  músico sea sepultado en el cementerio La Piedad de la Ciudad Señorial.

“Quique” Lucca Caraballo, falleció el Domingo a los 103 años en el Hospital Damas de Ponce. Su muerte fue confirmada por Lorenzo Ruiz, vecino de “Papo” Lucca.

Lucca estaba internado en el hospital desde que el pasado lunes 19 de septiembre sufrió una caída que le provocó una fractura de cadera. El director musical fue operado de esta el día 22 y recibía terapias de rehabilitación.

Este no fue el único percance de salud que tuvo el músico. En el 1997 le dio su primer infarto. Luego tuvo otros tres infartos del corazón.

El músico ponceño que sobrepasó las expectativas de vida al ser de las  pocas  personas que  supera la cifra de 100 años murió  con la  certeza  de  haber cumplido. Al menos  así  lo reveló  en una  de  las últimas entrevistas  realizadas por  este  medio en la  que  proclamó “Me puedo ir feliz. Yo he disfrutado la vida bien”, sostuvo  en  febrero  de  este  año desde  el  Castillo  Serrallés  en Ponce.

El  fundador de la orquesta salsera que despuntó en la década del 70 con la fórmula de esa salsa gorda que tanto aclaman los cocolos, se destacó por ser un director visionario. Le delegó  a su hijo Paco Lucca la consolidación del estilo musical de la Sonora  Ponceña hasta el  presente. Juntos crearon la identidad de la agrupación que goza de admiración y respeto en Puerto Rico y en el exterior. Éxitos memorables como Hachero pa’ un palo y Fuego en el 23 son imprescindibles en el repertorio salsero.

Por Primerahora

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